
Entonces nos quedamos en que el viaje para finalmente conocer a mi amor platónico de los 13, fluyó de maravilla.
Z me dijo algo el día 2, que me tomó muchos meses comprender.
ANTECEDENTES PARA COMPRENDER EL RESTO DE LA HISTORIA
Antes te pregunto algo:
¿tú, te la pasas bien o no?
El otro día uno de mis maestros dijo: “uno viene a este mundo a divertirse a pasársela lo mejor que puede”. Y me parece que pasártela bien es una decisión, es una actitud. La tomas o no.
Lo que pasa es que –al menos algunos de los que aquí blogueamos-, tenemos la herencia de la depresiva “Generación X”. Vaya usté y escuche las rolas de The Cure, Radio Head, Pink Floyd, The Jesús and Mary Chain? You name it. Todas en el mood de la vida es gris, “whish you where here”, “I am a creep”, etc…y entonces es fácil comprender que con una facilidad o cuando algo no sale como esperabas te vayas a la tierra del “victimísmo” o en su defecto hagas responsable a lo otro o al otro, de las que cosas que te pasan.
Nadie nos hace nada. Nadie es responsable de lo que nos pasa. Las cosas pasan y punto. Es uno el que decide si vive en la frustración y le ve el lado gris a las cosas o si les ve el positivo, “se caga de la risa” y las trasciende…
Decir que el otro o lo otro es lo que nos hace estar o no felices es la salida más fácil. Tomar la decisión de ser responsable de tu vida y ser capaz de simplemente reconocer cómo es que el otro o lo otro te hace reaccionar es todo un trabajo Zen que requiere que estemos presentes momento a momento.
A mi la vida me lo enseñó con Z. Lo que parece un viaje de aventura, romance y adrenalina pura (que si lo fue), se ha convertido en una de las lecciones de gran crecimiento espiritual en mi vida.
Fue la honestidad de Z. y la distancia lo que me hizo aprender la lección.
LA HONESTIDAD DE Z.
Z. fue honesto conmigo desde el día 2. Claramente me dijo que “no sabía si estaba listo para tener una relación o no”. Que se sentía muy halagado con mi visita, pero que francamente “no sabía si su corazón ya estaba listo para iniciar una relación de nuevo”.
El problema es que ese “no se si estoy listo”, me sonó a “no lo sé, pero a lo mejor si”. (Uno a veces escucha lo que quiere escuchar y luego peor aún, interpreta lo que dice el otro como quisiera que fuera, o entra en el camino de suponer lo que el otro piensa, siente o hace. O no?)
E r r o r.
Y ese es el asunto de las relaciones por Chat o por mail, porque uno entiende lo que se le da la gana. Y a veces nos dice mucho más un gesto, el tono de voz de alguien, una mirada, que las palabras escritas…
LA DISTANCIA Y LAS GANAS DE VER A Z. EN EL CYBERESPACIO.
Cuando regresé del viaje y alguna vez Z. me dijo que me mandaba besos en cada una de mis pecas (y créeme que toda yo soy una peca) o que me quería, yo francamente interpretaba esos finales clásicos de mail, como que algo estaba pasando, había algo…(love is in the air….ja).
Ese es el problema que luego tenemos las humanos, que no escuchamos los mensajes, que no queremos entender las señales y pensamos que el otro poco a poco se va a involucrar con nosotras. Y en general, NO ES ASI! El hombre que quiere contigo te lo dice, se cerciora de que lo sepas claramente y te lo hace saber de mil maneras.
Te puedo hablar de mi experiencia al regresar del viaje, de las ganas de encontrármelo en el Chat, de llegar a mi casa y ver si había o no respondido a mi mail. (seguro alguna vez te ha pasado con alguien, por eso se puede volver tan obsesivo y adictivo esto del Chat, blog, facebook, etc…)
Y justamente fue la distancia la que me dio el espacio y la claridad para observar mis reacciones. Si me escribía me llenaba de felicidad y curiosamente empecé a reconocer que si no me escribía me afectaba.
ÉL OTRO COMO NUESTRO MAESTRO ESPIRITUAL.
Él otro siempre es nuestro maestro aunque él no lo sepa. Porque si estás en una relación o en los terrenos de “Fantasy Land”, fácilmente te vuelves vulnerable y es interesante ver cómo la acciones del otro te hacen reaccionar y si eventualmente lo observas puedes trascenderlo…..!
Repito nadie te hace nada. Tu decides como quieres vivir tu vida y qué quieres en tu vida y qué no.
LADY ZEN A LA CONQUISTA
Algo que no me daba cuenta en ese momento, es que la que estaba actuando y conquistando a Z. era yo. Ese es un problema básico que hoy en día también tenemos las niñas.
Ya que somos tan independientes, ya que trabajamos neuróticamente y actuamos para conseguir lo que queremos, pensamos que de esta misma forma debemos de ser en nuestras relaciones amorosas.
Yo quiero andar con este niño y entonces hago esto y le hablo o tomo el avión para verlo o lo invito o lo que sea.
Y en el camino nos olvidamos de nuestra naturaleza receptiva femenina y de “no hacer” y dejar que el hombre venga a nosotras. Lo digo por mi, lo digo por amigas cercanas a las que también les ha pasado….
Jamás en mi vida había puesto tanto empeño, tanto amor, tanto corazón para tratar de hacer feliz a alguien como a Z. con un detalle, con un txt. message, o lo que fuera.
EL FIN DE LA HISTORIA.
Z. no quiere una historia de amor ni conmigo ni con nadie. Eso es claro y cuando a uno le queda algo claro puede seguir su camino, y eso lo supe hace ya un par de meses. Y cuando lo sabes está chido porque finalmente dejas de esperar, porque dejas tus herramientas de conquista, la famosa lucha, sigues adelante, te bajas del tren de Fantasy Land. Punto.
No sé si la historia acaba o no. Yo creo que las relaciones simplemente se transforman. Hoy coincides, mañana no, luego sí.
También creo que cuando quieres a alguien lo quieres, quieres que esté bien y punto.
Y yo a Z. lo quiero mucho por muchas razones. Por su ser, y porque gracias a que lo conocí he sido capaz de darme cuenta de muchas cosas:
1. Que el habérmela jugado e ir a la aventura como lo hice, está bien, pero cuando haces algo así no puedes tener una sola expectativa. Es como el lema de AA. “Sólo por hoy” y luego sigues tu camino.
2. Que no tengo que poner ningún “input”, ni tratar de “conquistar a nadie” para que las cosas en el amor sucedan, y puedo simplemente esperar en mi naturaleza receptiva a que la vida sea.
3. Que “no matter what” y “no matter with who” o “o en la situación que sea” decido ser feliz y estar bien.
4. Que “gracias a usté Z.” he aprendido a practicar el simplemente estar y dejar que todo suceda, permitir que la vida se exprese.
Así termino de compartir esta historia en 4 posts. Que por cierto titulé: “Me enamoré de ti en un blog”, haciendo referencia a la rola de Flans “Me enamoré de ti en un bazar”. Cuando conocí a Z. la rola de Flans estaba de moda, y cuando lo reencontré fue en un blog…
¿Cómo ves?
Besos a todos.