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Archive for Septiembre, 2007

¿Zen o no Zen?

Sábado, Septiembre 8th, 2007

Hola de nuevo a la comunidad blogueña.

Se me fue la inspiración y hoy después de más de un mes regreso con ganas de visitarlos a todos y de compartir con ustedes.

A veces pasa. La inspiración va y viene. Y hoy en este Sábado chilango tengo tiempo e inspiración y les escribo acompañada de un “expresso doppio machiato con leche de soya” desde el Starbucks de Tamaulipas, en la Condesa.

Ayer alguien me preguntaba: Claro, seguro que tu que estás tan metida en el yoga vives siempre relajada y nunca te enojas….Yo no más abrí mucho los ojos y me ataqué de la risa.

Que buenos somos para etiquetarlo todo. Si trabajas de noche en un bar, seguro eres un perdido junkie rebelde o dark, si te dedicas a la contabilidad, seguro eres aburrido y cuadrado y si te dedicas al yoga, seguro eres una persona muy relajada, muy espiritual, sin problemas o en el peor de los casos estás “in”, porque formas, como diría la revista Caras del mes de mayo, parte del “nuevo lifestyle de la sociedad mexicana” (ja).

Tomé mi primera clase de yoga a los 7 años y me ha tocado pasar por todo.

¿Muy relajada? ¿No me enojo nunca? No te quieres encontrar conmigo en un día de tráfico en la ciudad. A veces creo que los menos relajados y los más neuróticos somos los que nos acercamos a disciplinas como el budismo, el tai-chi o el yoga para encontrar un poco de calma, de paz.
Y sí, claro que todas estás disciplinas funcionan, no todas las veces me enojo en el tráfico –como antes-, pero hay varios peligros al empezar a practicarlas:

1. Creerte que eres único, especial y mejor que los demás. Que tienes la verdad absoluta y siempre estás en paz. En algún momento pasé por aquella época en la que efectivamente pensaba que tenía la solución y que practicar yoga era el único camino. Todos me alucinaban porque me trataba de llevar a mis amigos y familia a que tuvieran la experiencia: “ándale, te juro que te va a cambiar la vida”. Y lo peor es que cuando los que ya llevan mucho practicando se creen grandes gurús o maestros. Siempre he creído que el ego espiritual es el peor de todos.

2. Pensar que porque vas a tu clase de yoga y haces las posturas más sofisticadas al estilo de Cirque d´Soleil dos veces a la semana o porque te paraste a meditar por la mañana, has logrado ser santo, iluminado y perfecto. Chale! Qué gran error.

Después de muchos años en esto, me doy cuenta de que la verdadera práctica empieza en cuanto te bajas del tapete de yoga o de tu silla de meditar.

El yoga, la meditación y todas estas disciplinas ancestrales funcionan sólo desde la experiencia y la disciplina no se traduce en practicarlas únicamente dos horas a la semana o media hora al día.
(Muy acá mientras me paro de cabeza y salgo de la clase y le recuerdo el 10 de Mayo al del Valet Parking, por ejemplo).

Estas disciplinas funcionan porque representan una forma de experimentar la vida como una unidad, no como una dualidad. Yug, yoga, unión, unidad, integración, una misma conciencia, este instante, cada instante, todos los instantes.

Y llevarlo a cabo es toda una misión.

Se trata de observar la mente, la nuestra y darnos cuenta de cómo reaccionamos ante todas las experiencias de la vida, cómo nos hacen reaccionar las personas con las que nos relacionamos. Reacciono emocionalmente, con enojo, con control o soy capaz de mantenerme ecuánime y permitir lo que es, sea lo que sea, permitir los eventos de la vida, aceptarlos, darles espacio y ver lo que es, simplemente lo que es, incluyendo los propios errores, los aciertos….

Tenía una maestra que nos enseñaba sánscrito y siempre nos decía: “Tu puedes hacer el drama de tu vida porque las cosas no son como quieres que sean o permites que las cosas sucedan, y cuando dejas el deseo, muchas veces te llevas la sorpresa de que la vida se manifiesta mucho mejor de como tu imaginabas o hubieras deseado….” Y soltar el deseo, causa del sufrimiento humano, como bien decía Buda, es otra gran misión.

No, no soy Zen todo el tiempo le dije a quien me preguntaba ayer.

Y en la mayoría de las experiencias de la vida, cuando pierdo mi centro, la vida me pone la realidad en frente de mi y me hace cuestionarme si realmente estoy poniendo en práctica las enseñanzas de las que hablo o no.

Las asanas o posturas de yoga, tan de moda hoy en día, son tan solo una de las 8 ramas del yoga. Hay mucho más. Antes de practicarlas deberíamos de vivir las “observancias personales” y “observancias sociales” (yamas y niyamas) que tienen que ver con nuestros modos de comportamiento: la no violencia, el gozo, el desapego, la honestidad, la pureza, por citar algunas; y luego vienen las técnicas de respiración (pranayama), el control de los sentidos, -todos los estimulos visuales y sensoriales a los que nos exponemos (pratyahara)-, y las últimas tres tienen que ver con diversas técnicas de meditación y control mental (dhyana, dharana, samadhi).

¿Zen o no Zen?

Yo creo que es una alternativa mas que puedes o no tomar. Cada quien decide como quiere vivir su vida.

Es totalmente opcional.

Pero de verdad el yoga no es una cuestión que se hace dos veces por semana, sucede en el momento a momento de la vida, en cada respiración, y uno no necesita pararse de cabeza.

Por cierto hoy me compré una mascota que me tiene muy feliz! Es una tortuga y se llama Zen y aquí se las presento en foto.

Que la pasen súper chido el fin!

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