
El Detective en Apuros escribió un comentario muy atinado en relación a mi último post en el que entre otros temas comentaba sobre disfrutar o enloquecer con la temporada Navideña.
Y comentó:
“Y, ¿si hubiera una tercera opción?
No sólo enloquecer o disfrutarlo,
¿qué tal trascenderlo?”
Y trascender la Navidad, particularmente ésta del 2007, me está costando mucho trabajo.
Yo no tengo nada en contra de los foquitos navideños, la alegría de los niños, el encontrarte con la gente querida usando el pretexto de la temporada.
Lo que siempre me ha parecido brutal es el consumismo que la temporada lleva de forma implícita, y lo que especialmente me saca de quicio esta vez y de cualquier estado Zen (ja), es el tema de toparme todo el día con los cuernos de los renos sintéticos con todo y nariz de tela de color rojo con la que los chilangos están vistiendo sus coches!!!!
Señores. Estamos siendo testigos de un fenómeno urbano-navideño que sucede por primera vez en México y que bien refleja los niveles “in crescendo” de brutal consumo chilango.
¿A quién se le ocurre comprar un producto sintético para decorar su coche de reno?
Y no lo sé. ¿Cuánto cuesta cada par de cuernos de reno? ¿$150?, ¿$100?.
¿Sirven para algo?
¿Son de material reciclable?
¿No, nos basta con lo que ya se consume en regalos y fiestas navideñas y árboles y lucecitas y artículos de decoración?
Al tiempo que escribo esto, comento bastante sorprendida sobre el fenómeno de los cuernos decorativos en chilangolandia con tres amigos: Oscar, Pepe y Eduardo.
Y dice Oscar:
-Hay de cuernos a cuernos. Desde 1 croissant hasta los cuernos de la Luna.
ja ja ja ja
Eduardo:
-Pero es que lo hacen por los niños.
Lady Zen:
-Y que los papas no podrían orientar a los niños, digo, aprovechando la situación, a no ser presas del brutal consumismo propio del sistema.
Y Pepe el urugayo decí:
- “Falso”. “Falso”. “Falso”.
Y Lady Zen pregunta:
- ¿Qué es falso?
Pepe:
-Mierda con el tema de los cuernos.
Eduardo prosigue:
-Claro. Es muy importante el papel como padre para hablarle al niño sobre el consumismo. Ya podrían ir y llevarlos a regalar un juguete que ya no usan, por ejemplo. En lugar de seguir enseñándolos a acumular cosas.
Lady Zen:
-Me sorprenden las nuevas formas de querer llamar la atención urbanamente.
Oscar:
-Es un fenómeno cultural, comercial, sociológico de la Navidad urbana chilanga.
Moraleja. Búscate unos mejores cuernos.
Pepe manda un beso.
Eduardo ya no quiere comentar.
Y yo digo: O.K. y hasta la próxima.
Y tú….¿qué dices de los cuernos?